Facundo Manes. Cómo nos duele el dolor ajeno

Facultades mentales

(Publicado en La Nación, 9.5.2014, http://www.lanacion.com.ar)

FM

En esa lúcida noche fundamental, a Cruz y a su cuadrilla de policías se les había encomendado apresar a un malevo de nombre Martín Fierro. Pero lo que también se cuenta en ese pasaje clave de la célebre obra de José Hernández es que, cuando ya tenían a su presa rodeada, gritó: “¡Cruz no consiente que se cometa el delito de matar ansi un valiente!”, y se puso a pelear junto a él. Es lógico que el lector se pregunte qué se le habrá revelado en su interior que lo llevó a jugarse su propio pellejo, a elegir en este “dilema moral”, como dice Borges, su destino de lobo y no de perro gregario. Quizá la primera respuesta a todo esto lo da el mismo Cruz, algunas estrofas siguientes: “Sin ser una alma bendita, me duelo del mal ajeno”.

La moralidad ha…

Ver la entrada original 991 palabras más

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s